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De niño fue ‘El melenas’, el terror de las nenas. De mayor se dejó tupé para ser el más ligón de todos sus colegas. Sin embargo, no se come un colín. No liga desde hace años porque no le funciona ir de duro y es tímido. Rockero Din es un amante del rock, le encantan grupos como Nirvana, Led Zepelin, The Doors, o su favorito: Elvis Presley.
Siempre se le puede encontrar en la ‘Bohème’ tomando un tercio de cerveza mientras escucha su música favorita. Calzado con sus botines, su cazadora de cuero y con un tupé perfecto repleto de laca, seguro que si te lo encuentras, te deja una mirada de las suyas.
En sus ratos libres toca una guitarra eléctrica. Le encanta recorrer carreteras solitarias en moto, como los viejos rockeros americanos, pero Rockero Din aún no tiene dinero para comprarse su chopper. Está ahorrando y espera tenerla antes de cumplir los 30.
Rockero Din se vende fácil. Las malas lenguas dicen que por una cerveza, pero en realidad su precio es de 12 euros. Mide unos 13 centímetros, tiene los brazos enclenques y por supuesto, no le falta su barriga cervecera.
Tomás Pucherín nació en un puchero de sopa de letras. Su madre le bautizó utilizando las últimas letras que quedaron bailando en el cazo. Desde pequeño siempre quería estar en la cocina. Le encanta engordar a sus amigos con enormes platos de pasta, arroces, chuletas y hace una tortilla de patata para chuparse todos los dedos de las dos manos. Su postre favorito: El arroz con leche.
Tomás se hizo un famoso cocinero tras recorrer todos los países de este planeta. Su fama le llegó con la tortilla de patata. Tino Deportino se muere por probarla. Jugosa, con su punto de sal y la dosis de cebolla exacta. Quien la prueba, babea.
Pucherín tiene el pelo zanahoria y vive siempre en la cocina. Aunque nunca lo hace, puede quitarse el sombrero. Dice que le hace más alto. Mide 23 centímetros y sus ojos son verdes como las vainas y negros como las berenjenas.
Después de trabajar durante meses con Arguiñañín, se fue a Japón a estudiar su cocina, donde ha aprendido a preparar el mejor sushi del país. Pero ahora que ya lo ha aprendido todo, ha decidido buscar un nuevo reto. Quiere cocinar sus mejores recetas en España. Sin embargo, le falta una cocina. El cazo ya lo tiene. Promete fregar los cacharros después de cocinar. Siempre. Es un apañao.
Pucherín cocinará para ti por tan sólo 15 euros. Si deseas contratar sus servicios culinarios contacta: amigorumis@gmail.com
Los Gatunidos son seis hermanitos, pero por alguna razón que aún no sabemos cada uno es de un color. Todos son de una sola madre. Tenemos la duda de si el padre será el mismo porque cada uno tiene su gesto particular.
El gato rojo se llama 'Spagueti' porque absorve como nadie los tallarines que le cocina su madre. Siempre se le ensucian los bigotes de tomate. Un glotón.
El gato naranja se llama 'Tristretron', porque quería ser el tigre de 'Tigretón' pero nunca le salieron las uñas. Se compró unas postizas pero se le caen. Un soñador.
El gato negro se llama 'Requemiau', le encanta pasar las horas al sol porque el moreno le resalta sus ojitos amarillos. El más presumido de todos, sin duda. Un ligón.
El gato verde se hace llamar el 'Primaveras', es el descarriado de la familia. Las malas lenguas gatunidas dicen que esa sonrisita de felicidad es antinatural... Es todo un hyppie.
Y por último, los dos gatos más tímidos.
El gato blanco, que de bueno tontorrón, y se llama 'Desgastao' porque se pasa el día limpiándose de arriba a abajo. No soporta la suciedad. Un maniático de la limpieza.
El gato amarillo, el más dulce de todos, se llama 'Natillas', porque de pequeño patinó con la leche de su madre y cayó de bruces en un bol de natillas. Desde entonces, no hay día que no las pruebe. Un vicioso.
Estos seis gatunidos buscan a alguien que les adopte. Su madre se ha cansado de sus travesuras y quiere enmanciparles. ¿Te atreves?
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Lille es la creadora de estos muñecos que llama Amigorumis, en homenaje a una técnica japonesa que se usa para hacer pequeñas criaturas de ganchillo: Amigurumi.
En esta web podrás echar un vistazo a todos sus diseños. ¡Hazte con ellos o pide uno personalizado!